Cómo ser ciudadano italiano

Si tu sueño es emigrar a uno de los países más lindos del mundo o vivir en cualquier ciudad de la Unión Europea, en este post te cuento cómo ser ciudadano italiano si tus antepasados provienen de este maravilloso país.

Ya sea porque tenés alma de trotamundos, sos una persona aventurera o querés irte de Argentina por el motivo que sea (o cualquier país donde vivas), puede que por cuestiones culturales que no vienen a cuento, te interese venir a vivir a Italia y obtener tu ciudadanía.

Con tu ciudadanía italiana podés vivir y trabajar legalmente en cualquier de estos países de la Unión Europea.

En la actualidad y más precisamente desde 1991 existe en Italia la circular K28, una ley enfocada en la reconstrucción de la memoria histórica por la cual se reconoce como italianos a los descendientes de los inmigrantes de la diáspora italiana que tuvo lugar en los siglos 18 y 19.

Gracias a esta normativa, si en tu familia hay antepasados italianos y podés demostrarlo ante el Estado, BINGO! vos tambiés podés ser ciudadano italiano… Siempre y cuando sigas estos sencillos pero engorrosos pasos:

Documentación necesaria: la búsqueda del tesoro.

Es muy pero muy importante que tengas en cuenta este detalle sexista no menor: la ciudadanía italiana se transmite por línea paterna en forma inequívoca, mientras que si tu orígen se remonta a una mujer en tu árbol genealógico, tenés que chequear que esta persona (o su descendencia) haya nacido luego de 1948. Hasta ese año las mujeres no “transmitían” ciudadanía y cuando se registra esto en el caso de algún solicitante, la ciudadanía se obtiene por vía judicial.

Guarda con la nonna!

Supongamos: si tu abuela Coca nació en 1927 y tu mamá en 1947, como hasta 1948 las mujeres NO transmitían la ciudadanía, en este caso tenés que proceder por vía legal. Atenti a que el primer descendiente de la primera mujer en la línea haya nacido antes del 1 de enero de 1948.

Vamos con los pelpa: en pocas palabras vos lo que necesitás es acreditar ante el Estado Italiano tu ascendencia y esto se hace básicamente presentando toda la documentación de tipo civil que acredite tu origen en “línea recta” hasta llegar al antepasado italiano, como explican en la web del consulado italiano:

  • Certificado de nacimiento tuyo.
  • Certificado de nacimiento de tu padre o madre (según corresponda).
  • Certificado de matrimonio/divorcio (si hubiera) de tu padre o madre.
  • Certificado de defunción de tu madre o padre (según corresponda, si hubieran fallecido).
  • Certificado de nacimiento de tu abuela/o (según corresponda).
  • Certificado de matrimonio/divorcio (si hubiera) de tu abuelo/abuela.
  • Certificado de defunción de tu abuelo/abuela (según corresponda, si hubieran fallecido).
  • Certificado de NO renuncia a la nacionalidad italiana del antepasado en cuestión, emitido por la Cámara Nacional Electoral.

Vamos a un ejemplo: supongamos que el italiano/a en tu familia es tu bisabuelo materno, vos lo que tenés que hacer es obtener toda la documentación civil (actas de nacimiento/matrimonio y/o divorcio/ defunción) en línea descendente hasta llegar a vos, para poder ser ciudadano italiano.

Imagen ilustrativa de la cantidad de documentación requerida (y el trauma que te genera todo esto).

Osea, los papales del abuelo de tu mamá, del hijo/a del abuelo de tu mamá, de tu mamá y tuyos, obviamente, para poder ser ciudadano italiano. Claramente esto puede ser un auténtico desafío, pero todo es posible con un poco de paciencia y si querés saber cómo encontrar tu documentación, más vale que hagas click acá.

Una vez que cuentes con toda la documentación, tenés que legalizarla para que sea válida, si querés saber cómo hice yo y qué método te conviene más, podés seguir leyendo haciéndo click acá.

Si esta primera parte te resultó útil o te quedaron dudas, no dudes en comentármelo acá abajo (y me refiero a ahí abajo). 😀

Comentarios