Gestor de ciudadanía italiana ¿Conviene o no?

Rapidez, efectividad y convertirnos en italianxs casi de inmediato son las promesas más comunes ¿Realmente merece el gasto contrartar un gestor de ciudadanía italiana? Acá te lo cuento.

Conseguir un turno en cualquier oficina consular (en Argentina u otros países) es prácticamente imposible. De obtenerlo, conseguir los documentos requeridos puede llevar meses o hasta años y venir a Italia para muchas personas ni siquiera es una posibilidad remota.

Marge somos todos haciéndo la ciudadanía.

Ante esta realidad desfavorable que muchos (me incluyo) hemos considerado la posibilidad de contratar a un gestor de ciudadanía italiana, hasta que comenzamos a interiorizarnos acerca del altísimo costo y lo fraudulentos que pueden resultar estos servicios que se hacen eco de la necesidad ajena.

Algunas aclaraciones.

En primer lugar, el trabajo de gestoría dentro de cualquier ámbito, siempre es honesto y es una fuente de ingresos para muchísima gente honesta que no pretende perjudicar a nadie. Por supuesto, hay excepciones y las generalizaciones nunca aportan nada. La idea acá no es destruir al “colectivo” de gestores ni nada por el estilo, sino iluminar acerca de porqué es más fácil obtener la ciudadanía en forma independiente. Dicho esto, seguimos.

Los servicios.

Sí, juntar el Aconcagua de papeles que solicita el Ministerio del Interior para demostrar nuestro “origen” italiano es muy difícil, tedioso, pero NO imposible. Si no tenés en claro de qué se trata lo que tenés que buscar, podés leer este post, sino ya tenés una idea bastante acabada.

Los gestores de ciudadanía italiana, por lo general se comprometen a realizar exactamente la misma búsqueda de documentación que podemos hacer nosotros mismos, en supuesto tiempo récord para luego enviarnos las copias. Por supuesto, el certificado más codiciado es el acta de nacimiento de nuestro antepasado, siendo que en el 90% de los municipios italianos esto te lo entregan en forma GRATUITA.

Argentinos negociando con un “gestor”.

En sí, un gestor lo que puede hacer es ahorrarnos el tiempo que podemos invertir en enviar mails a los comune de Italia, las colas en el o los registros civiles de nuestra ciudad o la de nuestros padres, llevar y retirar los documentos a traducir o legalizar. De hecho, los únicos trámites que NO SON personales, son justamente solicitar el apostillado de la Haya en Cancillería y las traducciones.

Ya sea que solicitemos nuestas actas propias, las de nuestros papás y/o abuelos en Argentina, Brasil, Italia o Burkina Faso, para todo eso tenemos que acreditar nuestra identidad. Es por lo menos ingenuo creer que una persona cualquiera pueda obtener el acta de matrimonio de su vecino, no?

Los aranceles.

Las sumas que manejan muchas de estas personas/empresas, son a veces irrisorias. Como dijimos antes el acta de nacimiento de nuestro avo es la que mejor cotiza en bolsa, tanto que alguna gente llega a solicitar (y esto lo sé de primera mano) €250 euros. Sí, esa parva de guita por algo que es GRATIS y te lo envían sin costo a la puerta de tu casa, como en mi caso, luego de enviar un mail al comune acreditando parentesco.

Buscando dónde comprar turnos para el Consulado.

Para los servicios en Argentina, hay cadeterías “expertas en ciudadanía” que cobran hasta $300 por legalizar actas en Cancillería, para que un tercero haga un trámite que como mucho puede demorar 30 minutos. Eso es lo que me llevó a mi legalizar 5 actas.

Pero sin dudas, mi caso favorito es el de sitios web que aseguran conseguir actas de nacimiento en forma urgente, legalizadas, apostilladas, traducidas, perfumadas y rubricadas con tinta negra hecha con extracto de petróleo de la península arábiga, por sumas de dinero que superan los $3000. Todo para luego leer en las bases y condiciones que la empresa NO GARANTIZA encontrar esos documentos por los que uno paga.

Contrarreloj: lo que todos prometen pero nadie cumple.

Detrás de estas cifras astronómicas hechas para cazar personas desprevenidas o muy pero MUY ocupadas, es que se erige la columna vertebral de estas empresas: los tiempos.

Ya de por sí todos detestamos esperar, resoplamos en RapiPago y queremos apuñalar a la gente que paga en efectivo y se queda corta de monedas. Y está bien, es propio de la naturaleza humana.

Tratando de acelerar los tiempos de la ciudadanía.

El tema es que en lo que refiere a documentación y burocracia ítalo-argentina, no ha nacido aún un físico que pueda desandar las nociones de espacio-tiempo que manejan las oficinas del Estado y esto se debe a que hacerse ciudadano de otro país NO ES UN TRÁMITE COMÚN Y CORRIENTE.

Existe una cadena de personas y procesos legales super específicos involucrados en que podamos encontrar un acta, legalizarla, traducirla, presentarla ante el Ministerio, y etc. Estos tiempos SON LARGOS por estas y miles de razones más, y un gestor no va a poder modificar esto aunque quiera, menos cuando (una vez más) el 80% de los trámites que tenemos que hacer son PER-SO-NA-LES.

Sección turbina.

Bueno acá llegamos a la parte jugosa del tema de contratar o no un gestor de ciudadanía italiana.

Si a la desesperación que nos surge cuando decidimos emigrar, le sumamos que los Consulados no se destacan por su buena voluntad, que la comunicación con las oficinas del Estado (italiano y argentino) no es la mejor y que hay demasiada información sobre la ciudadanía y no siempre correcta, tenemos el cóctel perfecto para la bomba de servicios que pululan por ahí. A saber:

  • Empresas que “venden” turnos para el Consulado por unos $US 200 dólares.
    Esta es mi lacra favorita, por la caradurez de vender un servicio que es gratuito y decirlo (sí, lo aclaran). Además (no aseguro que sea el caso) existen otras empresas de este estilo que básicamente dan turnos colapsando el sitio de prenota online del consulado. A esta gentuza se la conoce como “mafia de los turnos”.
  • Gestores” con perfiles falsos en redes sociales.
    Esta escoria está en todos lados pero su hábitat natural es Facebook. Ahí dan recomendaciones hilarantes, como “apostillar documentos digitales” (WTF). Hay un usuario muy conocido que es adminsitrador de varios grupos que antes (ya no) cobraba por asesoramiento, cómo será de confiable que usa la foto de perfil de un periodista deportivo estadounidense al cual contacté por Twitter. Las palabras sobran acá.

Además de estas joyitas existen aquellos que que cobran hasta €1000 por “acompañarte” a hacer los trámites (hablar con gente del municipio, conseguirte un alquiler, etc) que son de tipo personal, así como otros que venden residencias falsas en Italia.

Sobre esto último, hay mucha tela para cortar, tanta que a principio de este año la policía desbarató una red (compuesta más que nada por brasileños) que se dedicaba a vender residencias en Napoli. En pocas palabras hacían figurar gente en el municipio como que vivía en la ciudad cuando nunca habían pisado suelo napoletano. Obvio, esto con la complicidad de funcionarios oficiales.

Algo de razón tiene.

¿Son los gestores una manga de chantas del primero al último? Supongo que no, lógicamente. ¿Es toda la gente tan distraída/sumamente boba para dejarse engañar por estas personas? Un poco, algunos.

En definitiva, no puedo recomendar trabajar con un gestor de ciudadanía italiana, ya que por supuesto que fue lo primero que atiné a hacer y me encontré con todo esto. Caro, nadie te asegura nada y hay mucha cosa rara en el medio.

Si esta info te sirvió o si tenés dudas o consultas, no tengas miedo y dejame un comentario abajo… Y me refiero ahí abajo. 😀

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